- pero... ¿Qué sientes?
- si te digo la verdad, no lo se. Solo se que cuando leo sus palabras, escucho su voz o siento cerca su mirada me tiembla el corazón y a veces cuando pienso en él lloro de emoción. Esas mariposas que siento en el estomago me hacen reir hasta llorar, lloro porque se que no lo tengo.
- ¿Se lo has dicho a él?
- No, no tengo la suficiente fuerza para decirle todo esto que siento, pero te juro que algún día lo haré. Será ese día en el que sienta que él me desea tanto como yo lo deseo a él, es que no te puedes imaginar cuánto le quiero. Es tan especial, me di cuenta desde que empecé a hablar con él.
Pasó el tiempo y ella decidió mostrar sus sentimientos al chico de los ojos marrones. Se acercó a él y con su bonita sonrisa y sus ojos llenos de verde esperanza le dijo todo lo que llevaba guardado desde hacía tanto tiempo guardado en su enorme corazón. Él se mostró indiferente, pues todavía no se había dado cuenta de que también la amaba. Desde ese momento nunca más supieron el uno del otro, pasaron los años y un día se volvieron a encontrar, en ese momento no se dijeron ni una sola palabra , sus labios se habían unido en un cálido y apasionado beso en el que se dijeron todo lo que se habían echado de menos en todo ese tiempo.
jueves 25 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirMe encanta tu blog... se parece al mio!!
ResponderSuprimirMe lo he leido de arriba a abajo... que guay!!
Un besito, si quieres mira el mio:
http://www.irenecandycandy.blogspot.com/